
Como todos los años y con este cambio de temperatura, ayer ya me tocó hacer ese cambio de armario que tanto odio, ¡no me gusta!, entre otras cosas por no decir adiós al verano y a las sandalias. ¡Cómo me gustan las sandalias!
Al igual que nos preparamos la ropa de abrigo, tenemos que preparar nuestra piel ya que el frío nos la daña y es ahora cuando tenemos que mimarla más que nunca, haciendo hincapié en aquellas pieles más sensibles como puede ser la de los niños y la de las personas mayores.
Las consecuencias de este frío en la piel son terriblemente perjudiciales para tu salud, pudiendo derivar en la perdida de elasticidad e hidratación, aparición de grietas e incluso descamación y picor. Además, la contracción de los capilares sanguíneos promovida por ese frío ralentiza la renovación de las células epidérmica (fibroblastos) siendo esto fundamental para tener una piel sana. Si a esto añadimos la terrible exposición a la calefacción tenemos un coctel molotov, igual que no asumir que el frío ha llegado y ya no puedo seguir llevando ese vestido rosa que tanto me gusta, de lo contrario ¡me costará algo más que un resfriado!
Para reparar los daños solares del verano y preparar la piel para el invierno es fundamental llevar una dieta equilibrada y aliarse con los más potentes hidratantes y antioxidantes. Beber abundante agua junto con la suplementación oral basada en Ácido Hialurónico (AH) + Vit C puede ser un gran match.
¿Sabíais que el AH es capaz de retener en los tejidos 1000 veces su peso en agua? Esto es alucinante, cómo algo así puede hidratar tanto. Nos aporta luminosidad, elasticidad y un aspecto jugoso a la piel. Además, la Vit C nos va a ayudar a reforzar nuestro sistema inmunitario disminuyendo la incidencia de infecciones respiratorias y mejorando la inmunidad. ¡¡Qué importante es esto ahora que llega el invierno!!
¡No cambiar el armario puede llevarte a un fatal desenlace igual que no asumir que tenemos que preparar la piel en invierno!
