Ayer fui al gym y vi a una chica que estaba levantando bastante peso en el press de banca. Me llamó mucho la atención su cara roja como un tomate pero no le di mucha importancia. Me disponía a coger las mancuernas para calentar cuando escuché “¡Qué no puedo, qué no puedo!”. Miré hacia ella  y vi la barra sobre su pecho sin poder quitársela de encima, no le respondían sus músculos.

Ayudé a la chavala y casi sin aire me dice: ¨Iba por la 4ª repetición y me quedé sin fuerzas, ¿qué me ha pasado?”

 

Cuando hacemos ejercicio físico intenso el cuerpo trabaja en condiciones anaeróbicas, es decir, sin aporte de oxígeno, pues no le da tiempo a tener todo lo que nuestras fibras musculares necesitan. El metabolismo de la glucosa, como fuente de energía, produce ácido láctico que en condiciones normales se va consumiendo. Cuando el ejercicio es explosivo no le da tiempo y se acumula acelerando la fatiga y reduciendo el rendimiento deportivo. ¡Ya no es solo que no llegues a las repeticiones objetivo, sino que la siguiente serie no será exitosa!

Esto te puede ocurrir a ti, si eres “croffitero” ,  levantador de pesas o  practicas deportes de arranque rápido como los futbolistas.

 

¿Qué puedes hacer para retrasar o evitar su acumulación?:

– Hidratarte antes, durante y después del ejercicio. Sparkies Hydra Max sería una buenísima opción.

– Respirar correctamente (usando la barriga) ya que el ácido láctico se acumula en ausencia de O2.

– Suplementate con Kreapump de PWD (Creatina + beta alano a+ L-Arginina) para atenuar la ácidos al usar los iones de hidrógeno de dentro de la célula para producir energía (ATP) consiguiendo así disminuir la fatiga muscular.

 

 

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